domingo, 22 de enero de 2017

LA MANO DE DIOS

LA MANO DE DIOS 


"Porque yo el Señor, soy tu Dios,
quien te sostiene ...y te dice: 
No temas, yo te ayudo.
Isaías 41: 13





Lagrimas contenidas en
alma desesperada.

Mentiras perpetuadas por años
 anquilosaron tu intento de armonizar.

El negativismo compartido
escondido entre medias sonrisas
dio al traste todo esfuerzo.

Dios desde la alturas observaba:
cuando menos  lo esperaban
extendió su mano 
y te liberó de la aflicción.

Renacer es su elección para ti
enaltecer tu proceder 
 y no avergonzarte.

Nuevos caminos 
 preparando El está
hermosos y llenos de vida.

Conoce la integridad de tu proceder
y desea llenarte con nuevas ilusiones,
donde el camino de la paz
traiga reposo a tu ser,
para que puedas dedicarte
a otros sueños 
que aún tienes por cumplir. 

Nany Hurtado

jueves, 12 de enero de 2017

ATERRIZA COMO PUEDAS

ATERRIZA COMO PUEDAS




"Saltar rápidamente a conclusiones
rara vez conduce a felices aterrizajes"
S. Siporin

No es casualidad
no son dudas absurdas
es el destino que se acerca
desplegando todo su potencial.

No han sido locas las penas
ni las Abadías eran sin techo.

Vinieron como la penumbra en lo noche
envolviéndote con sus amargas sombras.

Cayeron sobre ti,
como pedazos de otros mundos
presionando y envenenando.

No han sido noctámbulas tus noches
sino primores de esperanzas
buscando añoranzas olvidadas
en corazones desperdiciados.

Tus vuelos sin nombre
fluían en medio de una oscuridad
en la que tenuemente te alumbraron.

Entre  los sueños de tus hermanastras.
y el adiós de una mañana
tu aterrizaje desde la luna
llegó como cenicienta olvidada.

Un nuevo mundo se fue acercando a ti
lejos quedó el polvoriento hollín.
Ahora tus pasos saltarines lo tocaron.
Y en tu nuevo destino
una leve sonrisa se desdibujó.

Nany Hurtado 

jueves, 5 de enero de 2017

LA ESTRELLA LES GUIABA

LA ESTRELLA LES GUIABA



En el silencio de la noche
una estrella les guiaba.
Sus corazones se henchían
sintiendo que cada vez
más cerca del  niño
se encontraban.

Todos sus percances
en el árido desierto
lo daban por bien empleado.

Nadie podría quitarles la dicha
cuando de rodillas se postraran
delante del Príncipe,
delante del Hijo del Rey.


Nany  Hurtado